El pasado lunes 23 de diciembre encontrándome en Madrid para disfrutar unos días de estas Fiestas Navideñas en familia, al pasear por las calles céntricas madrileñas, una vez más, procedí a visitar la Real Parroquia de San Ginés. Y también como en otras ocasiones, se produjo el encuentro con nuestros paisanos que allí realizan la función de Sacristán: Bernardo Toribio Castro (desde 1990) y Cayetano Francisco Ramírez Carmona “Nano”(desde 1992).

Bernardo, que fue el primero con el que nos encontramos, con su amabilidad acostumbrada y nos acompañó en un pequeño recorrido por algunas zonas de este histórico templo.

Antes que nada, recordaremos que la importante relación de los arjonilleros con esta Real Parroquia de San Ginés renace del período en el que estuvo regida por un ilustre arjonillero, D. Ángel Martínez Carmona. D. Ángel había nacido en Arjonilla el 23 de marzo de 1927, siendo ordenado Presbítero el 31 de mayo de 1952 en el Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Barcelona. El 5 de junio de 1952 celebró su primera misa en la parroquia de Arjonilla. Su primer destino como sacerdote estuvo en La Olmeda de la Cebolla (Madrid). Con posterioridad al venir a Madrid para realizar los estudios de Derecho, ejerce sus funciones sacerdotales en la Iglesia de La Paloma. Posteriormente fue párroco en San Martín de Valdeiglesias. Y en 1985 llegó su último y definitivo destino como Párroco de la Real Parroquia de San Ginés en Madrid. Fue Doctor en Derecho Canónico y Juez Tribunal de la Rota. El 16 de septiembre de 2001 mientras celebraba la Eucaristía, le sorprendió la muerte. Podemos recordar de él que fue benefactor de nuestra parroquia, destacando entre sus donaciones el retablo de la Capilla de la Virgen del Rosario que fue construido por los Talleres de Arte Martínez de Horche (Guadalajara). En este retablo aparecen las figuras de San Martín y Santa Rosa, que eran los nombres de sus padres.

Tras el incendio en la Capilla de la Virgen del Rosario en la madrugada del 3 al 4 de octubre de 1987 a consecuencia del cual se quemó la reliquia de San Roque, nuestro paisano Pedro Carmona Castro que se encontraba residiendo en Madrid, donó una reliquia que le había regalado su gran amigo Bartolomé Lara Mercado y que era una de las tres que trajo desde Roma. D.Ángel la trasladó desde Madrid hasta Arjonilla, junto con el relicario que él donó. Este relicario contuvo la reliquia de San Roque hasta 2008, año en el que fue sustituido por uno nuevo más acorde con el trono de nuestro patrono donde es colocado cuando procesiona. En 2016 este relicario fue cedido por la parroquia a la Cofradía de la Virgen del Rosario para albergar la reliquia de Santo Domingo de Guzmán, tal y como queda recogido en esta foto adjunta. También sabemos que a su muerte llevó a cabo la donación a nuestra parroquia de varias de sus propiedades.

Mientras realizaba la visita antes citada, por parte de Bernardo, nos fue presentado Monseñor José Luis Montes Toyos, que sucedió a D. Ángel como párroco de San Ginés, cargo que ha ejercido hasta septiembre de este año. Muy agradable nos manifestó haber sido un gran amigo de nuestro paisano y sacerdote, del que afirmó haber sido un buen sacerdote, gran orador y excelente persona.

Este encuentro se produjo en la Sacristía, dependencia que desconocía hasta entonces y que Bernardo se encargó de mostrarnos y explicarnos. La sacristía cuenta con una mesa italiana del siglo XVI con tablero de mármol con incrustaciones y un lavabo del mismo siglo regalados por Isabel II.

 

 

 

Foto: Archivo Edilesa

Cuenta además con piezas de plata y ornamentos litúrgicos de los siglos XVIII y XIX. Dos tallas en madera policromada de Santo Domingo de La Calzada y Santo Domingo de Silos  y algunas pinturas de interés: un lienzo de la Virgen con el Niño, de escuela italiana del siglo XVII, Cristo crucificado, atribuido a Francisco Rizi, Buen Pastor de Cristóbal García Salmerón, óleo que forma parte de un Apostolado propiedad del Museo del Prado, San Juan Bautista, réplica de un cuadro de Mateo Cerezo conservado en el Museo de Kassel, y San José con el Niño de Miguel Jacinto Meléndez.

Sobre la historia de este templo podemos decir que su origen se remonta a 1106, fecha en la que extramuros de Madrid se consagró esta iglesia en honor de San Ginés de Arlés, siendo uno de los templos más antiguos de Madrid. En 1641 fue demolida en su mayor parte y Felipe IV le encarga una nueva construcción al arquitecto real Fray Lorenzo de San Nicolás, siendo inaugurado en 1645.

Esta Real Parroquia de San Ginés custodia una importante colección de obras de arte que configuran su patrimonio cultural, entre las cuales son dignas de mención la “Purificación del Templo” del Greco, firmada, que constituye una de sus obras más emblemáticas de última época, la “Humildad” de Alonso Cano, que junto con el “Milagro del Pozo de San Isidro”, actualmente en el Museo del Prado, son consideradas, por los expertos, como las obras más significativas del artista en su etapa de Madrid. El espléndido óleo sobre lienzo que representa la“Anunciación” de Lucas Jordán, encargo del Rey Carlos II con destino a San Ginés,  y  el óleo sobre lienzo, de gran formato, que representa el “Martirio de San Ginés”, obra maestra de Francisco de Ricci.

En el plano escultórico cuenta también con una importante colección de figuras de importancia.

De 1957 a 1969  se llevó  cabo una importante restauración del templo por encontrarse en estado deplorable. Se llevó a cabo una nueva distribución de espacios, reordenación de las capillas, incremento notable de su patrimonio artístico, con la incorporación de veinte obras pictóricas del Barroco.

En 1982 fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional y en 2003 el Rey de España lo rehabilitó con el antiguo título de Real.

Entrada principal. Foto: Archivo Edilesa

 

Nave central y altar mayor. Foto: Archivo Edilesa

 

Cuadro: Expulsión de los mercaderes del templo. El Greco. Foto: Archivo  Edilesa.

 

Entre las capillas existentes en este templo destacamos para nosotros, los devotos de la Morenita, la Capilla de la Virgen de la Cabeza, cuya imagen es una réplica de la existente en el Santuario, aunque para nosotros destaca una gran diferencia en la diferencia de sus rostros por la falta del moreno de su tez con respecto a la de Sierra Morena. En 1932 se fundó la Cofradía de Ntra. Sra. de la Santísima Virgen de la Cabeza con sede en esta parroquia. El altar y el zócalo de la capilla está decorado con azulejería realizada por los andujareños, Manuel y Luis Aldehuela.

Yo recuerdo aquellos años en los que con motivo de la asistencia de la cofradía madrileña a la Romería de la Virgen de la Cabeza, el lunes posterior, los devotos madrileños, acompañados de su párroco, D.Ángel Martínez,  visitaban Arjonilla para participar en la Fiesta Religiosa en honor de la Virgen de la Cabeza en la parroquia y posteriormente almorzaban en el pueblo, en los primeros años en el Salón “La Morenita” regentado por Pedro Segado Ortega, y después en el Salón “Las Palmeras”, a cuya finalización realizaban el viaje de regreso a Madrid.

Capilla de la Virgen de la Cabeza. Foto: Archivo Edilesa

Importante y grandioso es el Archivo Parroquial de San Ginés, verdadero monumento del Patrimonio Documental de la Real Villa y Corte de Madrid, en el que merecen especial mención las partidas de bautismo de la Infanta Catalina, hija de Felipe II, bautizada el 19 de octubre de 1567 y la de Francisco de Quevedo Villegas,  asó como la partida matrimonial de Félix Lope de Vega Carpio.

Nota: mi más sincero agradecimiento a Bernardo y Nano por su cariñoso recibimiento y por mostrarnos y explicarnos ese rico patrimonio cultural y religioso.