Cada 1º de noviembre, en Arjonilla, pueblo amante de sus tradiciones, los panaderos continúan la tradición de la elaboración de los típicos paneticos de los Santos y por ello, un año más, los arjonilleros hemos podido adquirir y comer estas pequeñas piezas de pan que regado con un buen aceite de oliva virgen extra y algún acompañamiento más, resultan una exquisitez y a algunos nos traen recuerdos de nuestra infancia de aquellos primeros años en los que comíamos estas piezas de pan elaboradas en torno a la festividad de Todos los Santos.
Mostramos una de las piezas disponibles para degustar en el día de hoy, por cierto, fecha en la que nuestros jóvenes se encuentran en su gran mayoría disfrutando de un alegre día de campo.


