Traemos hoy al recuerdo a una mujer de la que guardo recuerdos de mi infancia como una gran mujer, humilde, sencilla, trabajadora y familiar. Se trata de Ramona Fernández Ramos.

Ramona vino al mundo el 21 de enero de 1886 en Torreblascopedro.

Ramona cuando contaba con 2 años y medio de edad

 

Muy joven quedó huérfana y estuvo viviendo en Linares con sus familiares.

Ramona, en su juventud, vestida de Pastira en Linares

 

Allí fue acogida en adopción por Ángel Hernández Martos (el que fuera uno de los grandes alcaldes de Arjonilla) y Josefa Carmona Aguilera. Ramona fue criada en el seno de esta familia y se casó con Francisco García Álvarez el 29 de noviembre de 1917 y se instalan en la calle Alta,5, vivienda que le habían regalado a Ramona sus padres adoptivos. Un año después, el 5 de diciembre de 1918, fallece Josefa, y Ángel Hernández se casa con su cuñada, Soledad Carmona Aguilera.

En 1919 nace Mª Catalina García Fernández, primera hija de Francisco y Ramona, hija que entregan en adopción al matrimonio formado por Ángel Hernández y Soledad Carmona, domicilio familiar en el que ellos ejercían las labores de servicio, él como mulero y ella como mujer de servicio de la casa.  Mª Catalina, afectada de una grave enfermedad, falleció el 27 de junio de 1949 a los 30 años de edad.

Mª Catalina García Fernández

 

Mª Catalina García Fernández

Francisco y Ramona tuvieron otros cuatro hijos: Mª Antonia (murió joven), Angelita, Miguel y Antonio (también murió joven).  Yo he conocido a Angelita, que vivía en la calle Dr. García Mazuelo, junto al Colegio San José regido por las religiosas de San José de Gerona y donde su madre, Ramona pasó los últimos años de su vida. También conocí a Miguel, que era un personaje muy popular en el pueblo.

Mis mejores recuerdos sobre Ramona me vienen de casa de Ildefonso Jiménez y Carmen Martín, padres de mi tía Paquita, la esposa de mi tío Francisco Nevado, casa en la que prestaba servicios de hogar. Y la recuerdo como una persona muy buena y trabajadora.

Sirva este recuerdo como un sentido reconocimiento a esta persona, una de tantas arjonilleras de aquella época, de gran sencillez y humildad.

Mostramos finalmente la cartilla de Seguridad Social de Ramona emitida en 1952.