En la visita que se realiza a la Ermita de Santiago, más conocidamente popularmente como Ermita de la Virgen de la Cabeza por la gran devoción existente en este pueblo a la Morenita, una de las cosas que más llama la atención al visitante es el motivo por el cuál esta imagen es de las más antiguas de cuantas se veneran hoy en día de esta advocación de la Cabeza.
El motivo de su antigüedad es por haberse salvado de la destrucción de imágenes ocurrida durante la guerra civil ya que en ese momento no se encontraba al culto debido a que estaba en la ciudad de Málaga.
En mi libro “Devoción a la Virgen de la Cabeza en Arjonilla”, explico el motivo por el que la imagen de Ntra. Sra. de la Cabeza a la que actualmente rendimos culto en Arjonilla se encontraba fuera del pueblo:
La imagen a la que rendimos culto en la actualidad  se salvó de ser destruida durante la contienda civil por encontrarse fuera de la localidad y ello es lo que le hace convertirse en una de las imágenes más antiguas de la provincia jienense de la advocación de la Cabeza.

 

Recordaremos aquí una vez más la bonita historia que hizo posible que esta imagen llegase hasta nosotros, ocurrida a principios del pasado siglo XX. Uno de los médicos de la localidad, D. Manuel Fern´ndez Alonso, para desplazarse para visitar a sus enfermos utilizaba un carruaje de caballos. Un buen día, bajaba por la calle Santiago para llevar a cabo la visita de sus enfermos cuando uno de los animales que tiraban del carruaje se desbocó. Viendo el peligro en que se encontraba, al pasar junto a la ermita, al médico se le ocurrió encomendarse a la Virgen de la Cabeza. Un poco más abajo de la ermita se encontraba la sastrería de Juan Criado, quién al percatarse del peligro que corría el doctor, salió corriendo a la calle lanzándole al animal el trozo de tela que tenía en sus manos y al instante el animal se detuvo, salvando así la situación tan peligrosa. El doctor, en agradecimiento por este hecho, donó a la cofradía una nueva imagen de la Virgen. Años después, al trasladarse a Málaga, se llevó consigo la imagen.

 

Durante la contienda civil, la imagen de la Virgen de la Cabeza que se encontraba al culto en la ermita de Santiago, fue destruida.

 

 Al finalizar la guerra civil, los/as arjonilleros/as recordaron que la primitiva imagen estaba en poder de esta familia y ante la ausencia del doctor, acudieron a su hija, quién devolvió al pueblo la imagen titular anterior.

 


Por varios testimonios (Guillermo Castillo y Conchita Gómez Martín) hemos sabido que esta imagen fue subida en abril de 1939 hasta el Santuario de Sierra Morena por un grupo de devotos arjonilleros, realizándose el traslado en el camión de José García.  Colocada sobre los escombros del derruido santuario, presidió la primera misa que se celebró una vez finalizada la contienda.

 


En 1940, al poco tiempo de su regreso a Arjonilla, la imagen fue restaurada con un coste de 200 pesetas y suponemos que se llevaría a cabo en la vecina Córdoba ya que en los gastos de la cofradía correspondientes a 1941 existe una anotación en que la que expresa lo siguiente: “Viaje a Córdoba por la Virgen   25 pesetas”.

 


Actualmente es considerada una de las imágenes más antiguas de cuantas se veneran bajo esta advocación de María Santísima de la Cabeza, guardando gran similitud con la original del santuario que misteriosamente desapareció durante la guerra y su paradero es aún un misterio sin resolver, pues se cree que fue escondida para evitar su destrucción. En los últimos años esta similitud ha cambiado ya que al sustituir la anterior corona por otra similar a la de la imagen del santuario, hace que en la actualidad se asemeje más a la actual.

 


Finalmente recordaremos que se trata de una imagen de vestir o también llamada de candelero, teniendo sólo talladas la cara y las manos.”