Esta tarde se ha celebrado un sentido Entierro de la sardina con elevada participación de dolientes destacando el grupo de las “Sardineras” que iban disfrazadas de ángeles y demonios. El sepelio salió de la Casa de la Cultura y tras un recorrido por el pueblo, regreso a la misma donde se realizó la incineración de la sardina. Los asistentes para pasar el mal rato, de gustaron chocolate y roscos.

Nota : fotografías facilitadas por Lolo Segado López.