Tal día como hoy, el 1 de agosto de 1887 (se cumplen 136 años), los miembros de la Corporación Municipal en virtud de que se procedía al derribo de los arcos y de la casa contigua, sitos en la Plaza de la Constitución, cuyo hecho les había sorprendido y a lo que el Sr. Presidente no dio explicación alguna, en su virtud los Sres. presentes manifiestan su disgusto por la conducta observada por el Sr. Alcalde-Presidente, y pidieron la suspensión del derribo que se estaba efectuando y reedificación de lo destruido, declinando toda responsabilidad por los hechos que se estaban llevando a cabo, sobre lo que el Sr. Alcalde había ordenado.

Simulación realizada por Ildefonso Rueda Jándula de cómo pudieron ser los arcos que cerraban nuestra plaza pública hasta su derribo en 1887