Tal día como hoy, el 24 de junio de 1901 (se cumplen 121 años), el Ayuntamiento trata las quejas de los vecinos sobre reparos en el templo parroquial. Manuel Parras Jiménez, párroco, trata de dar entrada  a la capilla que tiene en construcción, derribando el muro sobre el que está adosado el altar de la Purificación. El derribo puede ocasionar hundimiento, nadie ve con buenos ojos la modificación y desaparece la simetría del templo. Al Sr. Parras se le considera poco serio, esquivo a las observaciones y más tenaz en su empeño a medida que se le contradice. Se acordó por unanimidad se le consigne al Sr. Obispo.