Tal día como hoy, el 27 de julio de 1914 (se cumplen hoy 108 años), el Director General de Correos y Telégrafos comunica al Ayuntamiento de Arjonilla del acuerdo por el organismo que dirige, de la instalación de una estación telegráfica, indicando además que le “consta ha sido otorgada gracias a las gestiones eficaces del Excmo. Sr. D. Alonso Coello de Portugal y Contreras… …hasta interesar de ello el ánimo siempre venerado de S.A.R. la Infanta Dña. Isabel.”
El Ayuntamiento, en reconocimiento y agradecimiento a ello, acuerda que la Plaza de la Constitución pase a llamarse Plaza Infanta Isabel, y la calle Luis de Castilla, se denomine Alonso Coello.
La estación telegráfica de Arjonilla se puso en funcionamiento el 12 de febrero de 1915. La misma se conserva en el Museo de Artes y Costumbres Populares.

Como encargada del funcionamiento de este puesto fue destinada una joven madrileña de 22 años, Eulalia de la Torre Pantoja.

Recordaremos lo ya publicado sobre ella en esta crónica. Falleció en Arjonilla el 19 de abril de 1919 y aquí se encuentra enterrada. El parte médico indicaba que el fallecimiento había sido a consecuencia de una bronco-neumonía, aunque el decir popular siempre ha afirmado que la muerte le vino por mal de amores, al no ser correspondido por la persona de la que se enamoró. Como consecuencia de ella le fue creada una copla que aún es muy recordada en el pueblo:
Dicen que se ha muerto Eulalia
del mal de amores, del mal de amores,
se la ha dejado Pablo
por la Dolores, por la Dolores.
Madre, si viene Pablo
déjalo entrar
que es el que me cura
esta enfermedad.
Madre, si viene Pablo,
después de muerta, después de muerta,
no lo dejes entrar,
cierra la puerta, cierra la puerta.
El sinvergüenza de Pablito
viendo el entierro estaba
en los balcones de Antonio Cuesta.
Adiós Eulalia, Eulalia mía,
nunca creía yo que al dejarte
tú te morirías.