La publicación de ayer día dedicado a los Santos Inocentes, sobre el desmontaje del árbol navideño de la Plaza de la Encarnación no era otra cosa que una simple inocentada con el intento de mantener una de nuestras costumbres. Y tranquilos, que los arjonilleros son muy respetuosos con sus cosas.

Las imágenes publicadas correspondían con su primer montaje en 2015.