Recordamos la 1ª Comunión de Manuel Rueda Nevado (mi hermano, q.e.p.d.) y Alfonso Rueda Nevado (un servidor), celebrada el 4 de junio de 1960 en la Iglesia Parroquial de la Encarnación.

Contaba yo con 7 años y 3 meses y mi hermano a falta de unos días para cumplir los 9. En nuestra casa familiar siempre se decía que mi hermano me había “esperado” a que yo cumpliese la edad exigida y así poderla celebrar juntos. La verdad es que considero que fue un gran acierto de mis padres (Alfonso y Concepción) porque tanto nosotros como la familia vivimos un día muy feliz. Pero no sólo ese día, sino además otros muchos momentos como los viajes a Andújar a que el sastre “Antolín” nos tomase las medidas para hacernos los trajes como luego las pruebas, o la sesión fotográfica para dejar el clásico recuerdo que siempre disfrutamos en familia y ahora comparto con vosotros.

Mantengo muchos recuerdos de aquella celebración que vivíamos con tanta intensidad. Por ejemplo, los ensayos en la iglesia, ubicándonos en los bancos correspondientes, el acercamiento en filas para recibir la comunión, etc. El día de la celebración la emoción al recibir por vez primera la Sagrada Forma. El chocolate con churros que Dionisia hizo en mi casa para ofrecer a los invitados. Las visitas a los familiares para entregarles un recordatorio y cómo no, recibir a cambio un regalo que solía ser en dinero. En fin, muchas sensaciones que sesenta años después sigo  recordando con gran cariño con un sólo y profundo lamento, que mi hermano Manolo no esté entre nosotros.