Tras la charla que llevé a cabo el viernes 22 de noviembre sobre el patronazgo de la Virgen de las Batallas, a lo largo de próximas publicaciones iré dando a conocer algunos de los aspectos desarrollados en la misma.

En esta primera me referiré a la advocación de las Batallas. Su origen se remonta a la Batalla de Lepanto, la mayor batalla naval del mundo moderno que tuvo lugar el 7 de octubre de 1571,  en la que la Liga Santa (coalición católica formada por el Papa Pío V) de la que formaba parte España y capitaneada por Juan de Austria (hermano de Felipe II e hijo de Carlos I) venció a la armada turca.  El Papa había pedido a los cristianos rezaran por el resultado de esta batalla, especialmente el Rosario, que él rezó mientras se producía la misma. El Papa Pío V, en agradecimiento a la Santísima Virgen por su protección, instituyó la fiesta de La Virgen de la Victoria, a celebrar el primer domingo de octubre y añadió la invocación “Auxilio de los cristianos” a las letanías lauretanas y concedió la bula pontificia a la imagen de Ntra. Sra. que había permanecido durante la batalla en una de las galeras.

Cuadro de la Batalla de Lepanto (1571). A la derecha se ve la batalla, a la izquierda PÍo V rezando delante de un crucifijo un ángel le toca la cabeza y le anuncia la victoria, al fondo a través de la ventana se ven las procesiones que se hacían en la ciudad. En el cielo aparición de la Virgen.

 

D. Luis de Requesens y Zúñiga, Encomendador Mayor de Castilla y lugarteniente de Juan de Austria en Lepanto, manda traer la imagen que había estado en las galeras españolas durante la batalla, hasta Villarejo de Salvanés (Madrid) donde es depositada en un santuario que fue construido en su honor, como patrona del pueblo como Ntra. Sra. de la Victoria de Lepanto, existiendo un documento pontificio que así lo atestigua.

 

 

 

En Arjonilla se ha mantenido por tradición oral que el origen de nuestra patrona estaba en esta batalla y que un grupo de arjonilleros participantes en la misma se trajeron la imagen. Sin embargo no existe documento alguno que justifique este hecho, ni siquiera que un grupo de arjonilleros participara en la batalla. Durante algún tiempo he estado ocupado en la búsqueda de estos posibles participantes en la misma sin haber obtenido fruto alguno. Al no disponer de este documento no podemos confirmar esta presencia pero tampoco negarla rotundamente.

Por lo que sí me inclino con más claridad es por creer que la imagen no fuese traída hasta Arjonilla una vez finalizada la batalla. El origen de esta advocación en nuestro pueblo se puede fijar en la creación en 1727 de la “Compañía de Ntra. Sra. del Rosario” con sede en la Ermita de San Roque, que rendía culto a la Virgen del Rosario y que era nombrada indistintamente como compañía, congregación o soldadesca,  siguiendo la costumbre de la época de formar este tipo de asociaciones con mezcla del carácter religioso y del militar, en agradecimiento a la protección recibida. “Los cargos” de la misma eran los de Capitán, Teniente y Alférez, con la ventaja de que a ellos podían acceder todos los vecinos del pueblo por medio de un sorteo público. Esta asociación carecía de estatutos y aprobación eclesiástica. Esta imagen que en un principio recibía culto como Ntra. Sra. del Rosario, pasaría posteriormente a ser nombrada como  Virgen de las Batallas y convertida en Patrona de Arjonilla, hecho éste que no queda recogido en documento alguno, al menos, conocido hasta la fecha. Con el paso del tiempo, los cargos pasaron a ser los de Bandera, Cetro y Bastón, que se mantienen en la actualidad.

Nota: sobre los orígenes de esta advocación existen interesantes  como son “Orígenes sobre la fundación de la Compañía de Ntra. Sra. del Rosario, actual Virgen de las Batallas (Programa de Festejos San Roque 1995) y “Aproximación histórica al origen de la patrona de Arjonilla (Jaén). La crisis de un sistema dual entre asociaciones del Santo Reino. (II Congreso Nacional de Religiosidad Popular. Andújar, Abril de 1998).