CLARA VAREA ÚBEDA

Hija de Antonio Varea Rincón y Pilar Úbeda Gallego. En 1948 cuando sólo contaba con 18 años sintió la llamada de Dios y se marchó para ingresar en el Instituto. Quiénes me conocen también son conocedores de mi relación familiar con Clara al ser tía carnal de Pili, mi esposa. Pero además, entre ella y yo siempre hubo un gran cariño mutuo.

 

 

 

 

 

 

Profesó en Gerona en julio de 1948. Desde 1948 a 1951 estuvo en la Clínica del Remedio y en la Clínica San José, ambas de Barcelona.

Profesó los Votos Perpetuos en julio de 1951. En el período 1951-1954 estuvo en la Casa Madre.

 

En 1954 comienza una larga estancia en Latinoamérica donde ocupó importantes cargos dentro del Instituto. De 1954 a 1961 estuvo en Colina de Bellomonte (Caracas). De 1962 a 1971 estuvo destinada en la Mansión del Sagrado Corazón (Caracas) siendo Superiora. A continuación un cambio de nación ya que durante los seis años siguientes (de 1971 a 1977) estuvo en la Casa Noviciado de Colombia, donde ejerció además de Superiora de la Provincia Latinoamericana. Regresó a Caracas en 1977, para estar de nuevo en la Mansión del Sagrado Corazón hasta 1999, estando la mayor parte de esos años de Superiora.

Tras 45 años de estancia en América, regresa a España. En su despedida recibió numerosas muestras de cariño, agradecimiento y reconocimiento.

Con fecha 22 de noviembre de 199, por el Presidente de la República de Venezuela, le es concedida la Orden de Francisco de Miranda en su 2ª clase, condecoración instituida por la República de Venezuela para honrar la memoria de Francisco de Miranda y destinada a premiar a quiénes siendo o no venezolanos, lo merezcan por sus servicios a la ciencia, al progreso del país o por sus méritos sobresalientes.

Con fecha 23 de noviembre de ese mismo año 1999, por el concejo Municipal de Chacao, se le concede la Condecoración de la Orden “D. José Solano y Bote”, en su 1ª clase, para honrar a su extraordinaria calidad humana, manifestada en la atención de los enfermos, ancianos y todas las personas necesitadas que recurren a ella.

También recibió varias placas. Una de la Mansión del Sagrado Corazón en reconocimiento de  sus “invalorables servicios prestados con dedicación y entrega en bien de las comunidades de Venezuela”. Otra de la Junta Directiva de la Asociación de damas de San Vicente de Paul concedida “por su eficiente y abnegada labor al frente de la Mansión del Sagrado Corazón, habiendo contribuido durante todos estos 46 años a hacer de Venezuela una patria mejor”. Y una tercera placa  de las personas residentes  en la Mansión del Sagrado Corazón en “reconocimiento y agradecimiento para quién con su apoyo formativo y orientador puso en nosotras todo su cariño, experiencia y sabiduría”. Sus Hermanas de Comunidad le dedicaron también su reconocimiento con esta frase: “Dejas un profundo aroma que jamás se esfumará. Siempre te recordaremos con tu alegría, comprensión, simpatía, confianza en Dios Padre, Amor a la Virgen, a San José y a María Gay y facilidad para resolver los problemas con gran “aplomo”.

Desde 2000 a 2008 estuvo en Olot (Gerona). El 14 de enero de 2008 fue destinada a la Casa de Espiritualidad Santa Elena (Solius). Y desde el 11 de enero de 2016 se encuentra en la Residencia San José de Burjassot (Valencia), donde permanece en un delicado estado de salud.