DOLORES CARMONA GONZÁLEZ
Nació en Arjonilla el 19 de abril de 1931. Hija de José Carmona Cañones (“José el de los sifones”) y Juana González Concha.
Entró en el Noviciado de Gerona el 27 de octubre de 1952, vistió el hábito del 19 de abril de 1953 y profesó el 19 de abril de 1955.
En 1962 fue destinada a Venezuela donde permaneció 34 años, donde desarrolló un importante apostolado con los enfermos. Rectitud , honestidad y amor a la vida. El 16 de agosto de 1996 falleció en Caracas, tras 40 años de vida religiosa de entrega, servicio y plenitud. Su muerte súbita causó conmoción y tristeza en todo en todo el Instituto pero de un modo especial en la Provincia y en las Comunidades de Venezuela, país donde ella vivió por espacio de 34 años, siempre en misión de servicio y ayuda al más necesitado, haciéndose acreedora del aprecio y la gratitud de este país andino que vio en ella la persona siempre dispuesta a aprender su lenguaje y recorrer sus caminos, calmando el dolor humano y sembrando una esperanza allí donde la duda y el suspenso hacían su aparición.
Al ser notificada la noticia de su fallecimiento, sus hermanas compañeras de Venezuela, decían en medio de las lágrimas y la triste sorpresa del momento ¡Se nos murió la “Abuela”, se nos fue la “Abuela”! Palabras muy normales que el corazón humano pronuncia ante la tristeza que produce la muerte de un ser querido. Para las Hermanas de Venezuela el apelativo de “abuela” tiene un gran sentido en el idioma del amor. “Abuela” significa aquel ser, que en medio del hogar, está presente en cada acontecimiento de la vida diaria, para enjugar las lágrimas del que llora, y participar de las alegrías de la familia como suyas propias. La “Abuela” murió en el silencio de su amor, sin esperar recompensa humana. Amó mucho a los suyos, y eso le bastó.




