Este año se cumplirán 93 años del nacimiento de nuestro ilustre paisano Antonio de Jaén, nombre artístico de Antonio Pérez López, vamos a recordar algunos aspectos de su vida y obra en reconocimiento a su cariño por este pueblo y la obra que nos dejó.

Antonio Pérez López nació a las 14 horas del día 28 de noviembre de 1925 en la calle Cambroneras (actualmente Matías Ruz), en la casa de sus padres, los también naturales y vecinos de Arjonilla, Juan Pérez Mercado y Rosario López Uceda.

 

Los primeros años de su infancia los vivió en Arjonilla y de ellos mantuvo siempre Antonio muy buenos recuerdos que nos dejó reflejados en varios poemas. Vivió en la calle Erillas, calle que él dejó reflejada en su poema “CALLE ERILLAS DE MI INFANCIA”.

Su infancia vivida en Arjonilla nos la deja también reflejada Antonio en su poema  “DIEZ AÑOS”, precisamente de una etapa en la que era un niño en una escuela arjonillera.

Es ésta una época muy marcada por la asistencia a la escuela. A Antonio, la escuela le trae muy bellos recuerdos que al evocarlos le hacen desear volver a vivir esa época. Nos lo deja escrito en su poema “LA ESCUELA”.

 

Después, por motivos familiares, Antonio vive en Jerez de la Frontera, donde estudia en el colegio de La Salle. Posteriormente se traslada a Madrid, lugar de su residencia el resto de su vida. Allí cursa el bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros. En Madrid vive en la Calle Larra, precisamente dedicada al autor de la obra más famosa que recoge la bella historia de amor de Macías el Enamorado.

Allí, en la Escuela de Cine, estudia las especialidades de Interpretación y Realización Artística. No obstante, su formación cultural es básicamente autodidacta.

Antonio fue poeta, autor y director de cine y teatro, compositor, conferenciante y dramaturgo.

Trabajó en Radio Jerez, Radio Toledo, Radio Nacional de España y TVE, en esta última como guionista y autor de canciones en espacios musicales.

La faceta que más vamos a destacar hoy de Antonio es la de poeta. Comenzó esta faceta  dando numerosos recitales, tanto en Madrid como en provincias, haciéndose merecedor de numerosos premios, destacando entre ellos los conseguidos en Requena, Sta. Cruz de Tenerife, Valladolid, Jerez y Madrid.

Tiene publicados los siguientes libros de poemas:

             “Escuela de los hermanos”; dedicado al colegio de Salesianos de Jerez, donde él estudió.

 

           “Camino abierto”, 30 poemas de variedad temática publicados en 1963.

 

                  “Tres canciones en clave de soneto”, poemas ganadores del Premio Aguacantos 1986.

 

                  “Ánfora de barro”, libro que contiene 32 poemas escritos y publicados entre los años 1956 y 1981, y dedicado a Arjonilla-mi pueblo- ánfora de barro llena de rosas.

De su obra poética vamos a recordar una selección de poemas, todos ellos dedicados a Arjonilla y sus gentes. El cariño de Antonio por su pueblo era inmenso pues así lo mostró a lo largo de toda su vida y también nos lo dejó escrito en bastantes poemas que le dedicó.

Para comenzar recordaremos  un  poema muy querido por los arjonilleros y que sirve para guiar hasta Arjonilla a todo aquel forastero que no la conoce, “GUÍA”

Y una vez el caminante se encuentra en las cercanías de Arjonilla, Antonio acaba de situarlo por medio de los versos que forman su “PÓRTICO”

Introducidos ya en el pueblo, el viajero alguno de sus aspectos más destacados y puede ser el momento del inicio de algunas comparaciones con las poblaciones limítrofes, cosa que Antonio hace en “COMPARANDO”.

El viajero situado en el centro del pueblo se encuentra con el edificio más emblemático de la localidad, su iglesia parroquial. Momento que puede ser el idóneo para lanzar a los cuatro vientos un particular “ÁNGELUS”.

El elemento que destaca sobremanera en el pueblo, es sin duda su bella y esbelta torre parroquial. Antonio nos la describe en “LA TORRE ENAMORADA”.

Compitiendo en importancia con  la iglesia, Arjonilla cuenta con un interesante  castillo, lugar donde acaeció la trágica historia de amor de Macías y Elvira. Historia de amor recogida por Antonio de Jaén en su poema “MACÍAS”.

Junto a la torre del castillo vivía una esbelta palmera que el deterioro le hizo morir. Antonio dedicó a ella su “EPITAFIO A LA PALMERA DEL CASTILLO”.

En este pueblo de gran tradición olivarera, no podrían faltar unos versos al fabuloso fruto de los olivos. Nuestro poeta lo hace en “ORO DE LOS OLIVOS”.

La religiosidad popular es un hecho destacado en este pueblo y por ello el poeta no puede faltar a la cita con las numerosa manifestaciones festivas de los arjonilleros, entre las que hemos elegido la dedicada a nuestra querida Virgen de la Cabeza y denominada “BALADA DE LOS BESOS”.

Antonio, amigo de sus amigos, dedicó muchos de sus poemas a sus amigos arjonilleros, entre ellos el que dedicó al gran pintor Matías Ruz, “EL BARRO Y LAS ROSAS”.

Antonio de Jaén tenía cada año una cita obligada con su pueblo. Cada año, en el mes de agosto hacía presencia por sus calles, en largos paseos con sus amigos y saludando a todo el mundo. La cita con las fiestas de San Roque era obligada. En los años 70 y 80 era el gran poeta del pueblo en la emblemática Plaza de la Encarnación dirigiendo sus versos a su pueblo y a la reina de las fiestas. Era sin duda un bello acto muy querido y seguido por los arjonilleros que gracias a la presencia de Antonio y de Marisa Gómez, llegó a alcanzar la categoría de unos juegos florales. Dedicado a dos grandes colaboradores de este acto, Lola Albín y Pedro Montoro, escribió un poema a las jóvenes arjonilleras personificado en la Reina de las Fiestas, bajo el título “TIENE ARJONILLA UN REINADO”.

En torno a estas fiestas patronales, dedicó unos versos dedicados a Matías Varea Úbeda, arjonillero de pro, que como él, tenía cada año su cita sanroqueña y en los que habla de la lejanía de los arjonilleros ausentes. Su título, “QUÉ LEJOS”.

Antonio participó en múltiples recitales y colaboró  en diversas revistas poéticas. Obtuvo entre otros, los siguientes premios:

     – Primer premio de la VII Fiesta de la Vendimia de Requena.

– Primer Premio de los Juegos Florales de Santa Cruz de Tenerife.

– Segundo Premio de los Juegos Florales Lasalianos en Valladolid.

– Mención de Honor en el Premio Nacional de Poesía.

– Finalista del Premio de Poesía “Gerardo Gombau” del Ateneo de Salamanca.

-Accésit del Premio “Vicente Aleixandre” Madrid 1980

Para finalizar el apartado poético, podemos dar a conocer algunas críticas de personas muy cualificadas acerca de la obra poética de Antonio de Jaén:

  • Es un poeta del pueblo, a la manera de los poetas buenos
  • Tiene una grácil manera de seducir por la forma sencilla –la más difícil- de construir los poemas
  • Tiene una raíz popular en todo cuanto dice y no le falta gracia académica
  • Un poeta hecho y derecho y como intérprete de su obra no hay quién le iguale
  • Antonio de Jaén, armoniza y orquesta sus versos sin proponérselo, porque le nace, porque es poeta completo por la gracia de Dios, y suenen y resuenan sus romances con esa sal popular de su cuna andaluza, pero con el tamaño del cielo de Castilla ajo el que vive
  • Es un poeta claro, limpio, sencillo, melódico, con temas eternos interpretados muy personalmente y, sobre todo, enormemente emotivo
  • Poeta auténtico, sencillo, que va directo al corazón
  • Escritor de talento, con un fino sentido del humor y de gran caudal lírico
  • De un fino ingenio, era amigo de todos y a quién acudíamos seguros de encontrar una ayuda eficaz y ordenada
  • De contagiosa sencillez y naturalidad

Otra faceta creativa de Antonio de Jaén es el teatro. Escribió y dirigió, obras dramáticas, comedias y café-teatro. Contamos con  la publicación de su obra “Gólgota 1936”, drama en dos actos sobre un hecho real, estrenada en Madrid estrenada en Madrid en el Colegio de Huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús de Madrid, el 8 de diciembre de 1956.

En el apartado musical, compuso los textos de numerosas canciones incluidas en discos, comedias musicales y películas (casi todo el repertorio del cantante Joselito). Participó y obtuvo varios premios en varios festivales de España. Sobre Arjonilla también compuso varias canciones, siendo la más conocida entre ellas “Camino de Arjonilla”.

Una faceta artística en la que destacó Antonio es en la cinematográfica, siendo guionista, director y realizador de largometrajes como “De la piel del diablo” y “Prisionero en la ciudad”. Fue también autor y director de documentales y corto-metrajes.

Dos de estos cortos están dedicados a Arjonilla. Uno de ellos realizado en blanco y negro, fue grabado en el año 1959 con motivo de la celebración de la Fiesta de Espigas y además de esta fiesta, nos muestra la Arjonilla de esa época con sus edificios, actividades laborales y costumbres sociales, suponiendo una gran aportación para el conocimiento de nuestro pueblo. Otro en color, corresponde a 1977 y está dedicado a la Reina de las Fiestas, mostrando además algunos de los actos festivos con motivo de la celebración de las Fiestas Patronales en honor de San Roque.

Durante 13 años fue Consejero de la Sociedad General de Autores.

Debido a su valía tanto artística como profesional, a lo largo de su vida compartió momentos y amistades con mucha gente, algunos de ellos personajes de gran prestigio e ilustres como Plácido Domingo y el Rey Juan Carlos I.

El 19 de junio de 1989 murió en Madrid y cumpliendo su deseo fue enterrado en Arjonilla. Este deseo de volver a su tierra lo expresó en su poema “TESTAMENTO”.

 

Al fallecer legó al Ayuntamiento de Arjonilla su despacho conteniendo todo su material y las obras creadas por él. Actualmente podemos verlo y disfrutarlo en la Casa de la Cultura.