“La Reina Victoria Eugenia, bella y majestuosa en la solemne cifra de los sesenta años, recorrió paso a paso, en minucioso examen y en contemplación lenta, los estudios de todos los pensionados. Primero, el de Carmelo Pastor Plá, el magnífico escultor valenciano; después el del pintor Mariano Villalta, de Madrid, que tantos éxitos está cosechando. Y, sucesivamente, los del escultor y ceramista de Ibiza, Antonio Tur Costa; del pintor andaluz, de Arjonilla, Matías Ruz, una de las mejores promesas;”…
Matías entró en esta institución cultural española en Roma, el 8 de mayo de 1955, contaba en ese momento con 30 años. En el archivo de la misma encontré este documento sobre el ingreso de Matías:
“El día 8 de Mayo se presentó en la Academia D. Matías Ruz, becario de Culturales, recomendado por el Director General, Sr. García de Llera y por el Sr. Ponce de León. Se le dio para trabajar el estudio del jardín juntamente con el Sr. Ortiz Berrocal. El día 4 de Junio se traslada a dormir a un dormitorio de pensionado.”
Matías llegó hasta la Academia de España en Roma pensionado por la Dirección de Relaciones Culturales dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Los señores que se indican que recomendaban a nuestro paisano, Sr. García de Llera y Sr. Ponce de León, son respectivamente, Luis García de Llera y Rodríguez, Director General del Departamento de Relaciones Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores, y Mario Ponce de León, Consejero Cultural de la Embajada de España en Roma.
Finalmente se indica que Matías entró a dormir en el pensionado el 4 de junio, que como se ha indicado con anterioridad correspondía a esa fecha del año 1955. Allí vivió Matías durante el tiempo que duró su beca como pensionado en la Academia de Bellas Artes de España en Roma, sin conocer con exactitud el tiempo que duró. Sí conocemos por testimonios orales, que llegado el momento de la finalización de este período de tiempo, Matías tenía que abandonar la academia, hecho al que se negó rotundamente y ello provocó que tras un cierto tiempo, tuviera que ser evacuado por la fuerza.
Finalizada su estancia allí, posteriormente habitaba en una vivienda de alquiler hasta su regreso a Arjonilla en el año 1986. Fueron 33 años los que vivió Matías Ruz en esta ciudad que resultó trascendental para su carrera artística.
A lo largo de estos años fueron muchos los premios que recibió pero lo más importante de ellos no es su número, sino la importancia de los mismos. Entre los más destacados podemos citar los siguientes:
- 1955 Primer Premio de la Exposición Nacional en París, de obras de artistas franceses, a la que fue invitado “por la brillante validez de su pintura.” El Estado francés adquirió una de sus obras para destinarla a uno de sus museos.
- 1956 Premio Nacional de Pintura extemporánea “Cità de Viareggio” (Italia). Le fue concedida la gran copa de plata internacional dedicada al mejor pintor extranjero participante en este concurso.
Premio “Rotonda” en Livorno (Italia). Medalla del Presidente de la República.
- 1968 Primer Premio y Medalla de Oro del Concurso Internacional de Pintura de Grecio (Rietti). Italia.
Premio-adquisición en el Concurso Internacional de Tivoli (Italia).
- 1975 Primer Premio de la Exposición “Arte y Religión en el Año Santo” organizada en Roma con motivo del jubileo en la que habían participado 150 pintores con obras de temas religiosos y, sobre todo, alusivas a los temas de este Año Santo, es decir, la reconciliación y la renovación. Su obra, titulada “Pan de solidaridad”, es un cuadro de arte figurativo que muestra el pan como símbolo eucarístico y, a la vez, medio de solidaridad humana. La entrega del premio le fue realizada por el cardenal vicario del Papa para la diócesis de Roma, Ugo Poletti.
- 1984 Premio del Año Santo de la Redención.
En la iglesia existen otros dos cuadros de Matías: uno de pequeñas dimensiones que es un Relicario de Su Santidad el Papa Pío X, que lo pintó en la Basílica de San Pedro en 1954 y el otro es un Santo Rostro pintado en 1989.
Recordaremos que falleció el 27 de enero de 2003, siendo enterrado como él lo deseó, muy íntimamente, rodeado de un reducido grupo de amigos y simpatizantes.




