Manuel García Morente, nuestro ilustre paisano, había nacido en Arjonilla el 22 de abril de 1886 y falleció en Madrid el 7 de diciembre de 1942, cumpliéndose por tanto en el día de hoy, 75 años de su fallecimiento.

Quiero aprovechar esta efemérides para rendir un pequeño homenaje a nuestro paisano más ilustre con la publicación de varios artículos a lo largo del día de hoy que ya ha comenzado.

En éste recordaremos algunos datos biográficos y personales de él:

Manuel García Morente nace en una familia acomodada, hijo de Gumersindo García Corpas  (médico que se había especializado durante diez años, aún después de casado, en la clínica de un célebre oculista de París. Al regresar a España definitivamente, se estableció en Granada, donde alcanzó gran prestigio profesional. Era de avanzadas ideas liberales) y Casiana Morente Serrano (miembro de una distinguida familia andaluza, era sobrina del general Serrano, de muchas virtudes y profundamente religiosa), matrimonio que ya contaba con anterioridad con dos hijas, Guadalupe y Beatriz.

Morente en 1891 cuando contaba sólo con 5 años, entre sus hermanas

Al poco tiempo de su nacimiento, la familia se desplazó hasta Granada. Guadalupe y Beatriz fueron enviadas a un pensionado de religiosas en Anglet en el sur de Francia. Manuel estudiaba en el Colegio de la Purísima Concepción de la capital granadina, donde  hizo la Primera Comunión.

La madre murió poco tiempo después, siendo a partir de ese momento, Guadalupe, su hermana mayor, la que se hizo responsable de su educación, hermana con la que dicen vivió siempre en completa armonía.

Viviendo la familia en Granada, en 1894 ingresa como alumno interno en el Liceo de Bayona (Francia), contaba por tanto con sólo 8 años. Pronto destacó por su inteligencia y comenzaron a llegar los éxitos escolares.  Y también, rodeado de judíos, protestantes, ateos o simplemente, indiferentes, comenzó su alejamiento de lo religioso en lo que había sido instruido por su madre. Su hermana al darse cuenta en una de sus estancias vacacionales en Granada de su alejamiento religioso, puso en manos del Capellán del Liceo su formación religiosa, en la que fracasó ya que el joven Manuel tenía un pensamiento radical opuesto a ello. Las vacaciones las pasaba en Granada, en la vivienda familiar.

En 1903 terminó el Bachillerato francés con el máximo galardón, el “Grand Prix”. Continúa sus estudios cursando la carrera de letras en la Universidad de París, donde tiene entre otros profesores a Bergson, de gran influencia para él. Allí se licenció  en Filosofía y Letras, título que convalidó en España el 24 de marzo de 1905. A continuación cursó el doctorado, con título expedido el 22 de mayo de 1912.

En 1908 ingresó en la Institución Libre de Enseñanza donde ejerció como profesor durante un curso.

En varias ocasiones viaja a Alemania,  influyendo en su temperamento y en la directriz de su corriente ideológica. Allí convivió en diferentes etapas con Julián Besteiro y con Ortega y Gasset y quedó prendido del idealismo kantiano, filósofo al que dedicó su tesis doctoral “La estética de Kant”.

García Morente en Munich en 1914

En 1912, con sólo 25 años, consigue la Cátedra de Ética de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, convirtiéndose en el catedrático más joven de España. En poco tiempo demostró sus grandes cualidades pedagógicas consiguiendo la estima de sus compañeros de claustro y el respeto y atención de sus alumnos.

Fue abundante su aportación como traductor de autores como Descartes, Kant, Goetz, etc.

En 1913 se casó con Carmen García del Cid, fruto de cuyo matrimonio nacieron sus dos hijas, Mª José y Carmen. Esposa, que al igual que su madre, era profundamente religiosa. En 1923 fallece.

Edificio en el que vivió García Morente, en Madrid en la calle Don Ramón de la Cruz,13, de 1926 a 1936

De 1924 a 1928, García Morente acude frecuentemente al Palacio de Liria para dar clases a Mª del Rosario Aliaga, Duquesa de Alba, y un grupo de amigas.

Fue Subsecretario del  Ministerio de Instrucción Pública, en el Gabinete Berenguer (1930), siendo Ministro Elías Tormo con quién tenía cierta amistad. En 1932 fue nombrado Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, convirtiéndose en el artífiece de importantes cambios en la misma. Fue el propulsor de la construcción de la nueva Facultad en los terrenos de la Ciudad Universitaria. En lo académico introdujo importantes reformas con cambios innovadores como la supresión de exámenes por asignaturas, el establecimiento de la Licenciatura en Filología Francesa, la implicación de los estudiantes en la vida académica o responsabilizarlos del cuidado del edificio y mobiliario. Reformas que situaron al centro en la vanguardia de la enseñanza y de la investigación en Europa. Según Américo Castro, “en realidad, simbolizaban un afán de educación integral, basad en la tolerancia, la excelencia académica y, en definitiva, en los ideales de la Institución Libre de Enseñanza.

García Morente (2º por la izquierda) en enero de 1933 en la inauguración de la nueva Facultad de Filosofía y Letras junto a Manuel Azaña (Presidente del Consejo de Ministros ) y Fernando de los Ríos (Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes).

 

Gª Morente en 1933

En 1932 ingresó en la Academia de Ciencias Morales y Políticas con el discurso “Ensayos sobre el progreso”.

En 1933 organizó el “Crucero Universitario por el Mediterráneo”, viaje de estudios del verano de ese año realizado por cerca de doscientas personas entre catedráticos, profesores universitarios y alumnos, muchos de ellos luego convertidos en primeras figuras de la vida cultural, artística y académica española. Se trataba de una nueva apuesta educativa que cambiaba las aulas por el lugar donde estaba ubicado lo estudiado. Fue un recorrido de 48 días a bordo del buque “Ciudad de Cádiz” visitando los principales yacimientos arqueológicos del Mediterráneo. Entre los pasajeros, además de García Morente, se encontraban Gregorio Marañón, Julián Marías y Juan Zaragüeta.

García Morente a bordo del buque “Ciudad de Cádiz”

Un grupo de viajeros posando ante una pirámide en Egipto

 

Su hija María José se casa en 1934 con Ernesto Bonelli, con el que tuvo dos hijos. Él era profundamente católico, hecho que le costó la vida  en agosto de 1936, siendo asesinado el 28 de agosto a poco del inicio de la guerra civil. Este hecho produjo en García Morente un profundo impacto ya que él sentía por este joven de 29 años, un gran cariño, mezclado con algo así como respeto y admiración.

Ernesto Bonelli, yerno de García Morente

Ante el temor por la muerte de su hija y sus dos nietos (de 1 y 2 años), consiguió que se trasladasen a Madrid para vivir con él en el domicilio familiar.

En ese mismo mes de agosto, recibe otro zarpazo, es destituido como decano por acusaciones infundadas y por su posición en la lucha entre los bandos estudiantiles. Él expresa así su opinión sobre este hecho: «Apenas iniciada la guerra civil, hube de sentir en mí mismo y en mi familia los efectos del encono con que los desgraciados rojos perseguían a las personas amantes del orden y de la paz. Mi crimen era el haber sido subsecretario de Instrucción Pública en el Gobierno del general Berenguer; también fui criminal, según parece, oponiéndome a la invasión de los maestros provincianos en las aulas de la Facultad de Filosofía y Letras. El Gobierno, pues, en agosto de 1936, me destituyó del decanato.»

A mediados del mes de septiembre, la Comisión depuradora que funcionaba en el Ministerio de Instrucción Pública, acordó la cesantía de Morente como catedrático.

El 26 de este mismo mes de septiembre, según unos, y para otros el 2 de octubre, García Morente recibe un confidencial aviso de un amigo, indicándole que se había acordado su muerte y que por tanto debía abandonar Madrid y marcharse sólo. Con un salvoconducto facilitado por el amigo y el pasaporte que poseía de su reciente viaje a Francia, se marchó rumbo al país vecino, pasando antes por Barcelona donde estuvo a punto de ser víctima al haber sido confundido con otra persona. Por fin llega a París y se encuentra sin trabajo, sin dinero (llegó con sólo 75 francos), sin la familia que había quedado en Madrid y lleno de zozobras. Un buen amigo español, Ezequiel de Selgas, que tenía un piso en la capital parisina, puso a su disposición una cama y un armario. Debido a las continúas ausencias de su amigo, casi siempre se encontraba sólo. Una señora francesa, madame Malovoy, viuda de un antiguo compañero suyo en la Sorbona, le ofreció una mesa, además de la comida de mediodía y la cena, para lo que tenía que acudir a casa de ella.

A la dercha Ezequiel de Selgas, amigo de Gª Morente que le cedió una habitación en París

Morente buscaba trabajo, algo que se hizo esperar. Fue en 1937 cuando la Editorial Garnier Fréresle le encarga la confección de un diccionario francés-español y español-francés.

El 29 de abril de 1937 ocurre lo que él denominó “hecho extraordinario”. Esa noche se encontraba escuchando música en la radio. En un momento sonó un pasaje de Berlioz, La Infancia de Jesús, que él denominó así:”algo exquisito, suavísimo, de una delicadeza y ternura tales que nadie puede escucharlo con los ojos secos”. Finalizado, apagó la radio y se sucedieron en el unas imágenes que marcaron un cambio definitivo en su vida.

Cuatro días después le llegó una carta de sus hijas informándole de que se encontraban en Barcelona y en pocos días se encontrarían en París. Y así fue.

A mediados de marzo, por cablegrama de Buenos Aires, firmado por el decano Alberini, se le ofrecía la cátedra de Filosofía de la Universidad de Tucumán. El 20 de junio junto con su familia pudo embarcar en Marsella. El 10 de julio estaban en Buenos Aires, y siete días después alcanzaban Tucumán. Allí permaneció durante once meses dando sus clases e impartiendo conferencias, acudiendo también en varias ocasiones a la vecina Uruguay. Así pudo reunir el dinero suficiente para poder trasladarse con la familia a España y tratar de iniciar una nueva vida.

García Morente en Tucumán (Argentina) en 1938, junto a familiares y amigos

 

García Morente, a la izquierda, en Tucumán

Desde Tucumán con fecha 27 de abril de 1938 escribió una carta al Obispo de Madrid-Alcalá Monseñor Leopoldo Eijo Garay en la que le informaba de su evolución religiosa y sus deseos de ser sacerdote.

Dos meses después, el 27 de junio, por la noche, llegaron de regreso hasta Vigo. A la mañana siguiente visitó al Obispo con el que confesó y el día posterior, recibió la Sagrada Comunión de manos del Sr. Obispo.

El 8 de septiembre, acompañado de sus hijas, llegó hasta el Monasterio de Poyo, regido por la Orden Mercedaria. Allí se despidió de ellas e ingresó. Su estancia, una reducida celda abundante en libros. Tiempo de vida en común con los monjes compartiendo con ellos tiempos de oración y trabajo, teniendo como guías a los padres Bolaño y Miguélez.

 

Fachada del convento de Poyo

 

Habitación que ocupaba García Morente en el convento de Poyo

En junio de 1939, una vez finalizada la contienda civil, llegó el tiempo del regreso a Madrid, donde le esperaban las aulas y el seminario. Fue reintegrado a su cátedra, comenzando con sus clases que tuvo que compartir con su vida en el Seminario en el que ingresó y del que salía por las mañanas con permiso del Obispo para poder dar las clases. Los domingos contaba también con permiso para poder acudir a su casa y comer junto a sus hijas y familiares.

Realizó las estudios de Teología mediante dispensa pontificia en cuanto a la brevedad de los cursos. Cada trimestre se sometía a examen extraordinario. Presentó el seminarista-profesor los primeros frutos de su nueva dirección en el resonante sermón de la Purísima, que pronunció en 1940, por deferencia de sus compañeros del quinto curso de Sagrada Teología, ya que era costumbre sortear entro ellos anualmente. Se ordenó de tonsura el 6 de octubre de 1940, de subdiácono el 27, de diácono, el 24 de noviembre y de presbítero, el 21 de diciembre. Celebraría su primera Misa en la capilla del Colegio de la Asunción el día 1 de enero de 1941.

En noviembre de 1942 se le agravó su dolencia del aparato digestivo, crónica en él. Se le achaca al exceso de trabajo y escaso descanso. Fue intervenido quirúrgicamente con buen resultado. En breves días se reincorporó a sus tareas. A primeros de octubre tuvo que guardar cama de nuevo. El día 7 de diciembre por la mañana le encontraron muerto en su lecho, a consecuencia de embolia cerebral.

 El 18 de agosto de 1957 se colocó una placa conmemorativa en la fachada de su casa natal con asistencia de autoridades locales, provinciales y regionales, así como civiles y eclesiásticas.

 

Y en 1992 con motivo del 50 Aniversario de su fallecimiento se le rindió un sencillo homenaje y se colocó un busto junto a la casa donde nació, en la Plaza de la Encarnación.

Casa natal de García Morente. Al fondo a la izquierda, el busto erigido en su honor.

 

 

 

Para finalizar quisiera recordaros que Manuel García Morente está considerado como uno de los más importantes pensadores españoles, gran pedagogo, autor de libros y ensayos filosóficos de claridad excepcional, traductor infatigable, conferenciante y publicista brillante. Sin duda alguna, el personaje más ilustre de Arjonilla del que todos debemos sentirnos orgullosos.