Finalizado el mes de septiembre también se da por terminado el año hidrológico 2016/17 que es por el que se guía el agricultor y por tanto de gran importancia para un pueblo como el nuestro, cuya principal actividad económica está en la agricultura y más concretamente en el cultivo del olivar. El mismo ha finalizado con un registro de lluvias de 44,5 litros por metro cuadrado.

Este registro de lluvia le convierte en el 6º año hidrológico menos lluvioso desde 1980 (los últimos 36 años). Fueron menos lluviosos los siguientes:

Año hidrológico         Lluvia l/m2

1994/95                           247

2004/05                         287,9

1998/99                          316,5

2015/16                          399,5

1992/93                         426,5

Si bien es cierto que la cantidad de lluvia es muy importante para su influencia sobre el cultivo del olivar, también lo es en el modo de hacerlo. Esta afirmación hace referencia a algo en lo que coinciden los técnicos y los agricultores, en que las cantidades pequeñas apenas hacen incidencia en el cultivo del olivar, porque se queda en la superficie y no llega a calar para llegar a la raíz de la planta.

En este sentido diremos que de los 50 días de lluvia de este período analizado, tan sólo en 21 ocasiones superó los 10 litros y más todavía, sólo en 2, superó los 20 litros: 26 litros el 25 de noviembre y 35 litros el 4 de marzo. Por tanto, una gran cantidad de la lluvia caída, que fue poca, apenas ha incidido sobre la planta de olivo.