El paisaje de Arjonilla nos guste o no reconocerlo es muy monótono. La vegetación existente en su término municipal es casi exclusivamente la que forman los cultivos y dentro de estos prácticamente uno, el olivar. La vegetación natural la constituyen únicamente las “malas hierbas” de los cultivos y en algunas zonas de las carreteras y caminos.
     Todo ello hace que destaque sobremanera en el paisaje arjonillero el pino existente en las proximidades de lo que hasta hace poco fuese conocida, precisamente por su presencia, como Casería del Pino, situada en el margen derecho de la carretera A 6176 que une Arjonilla con Marmolejo.
     Este pino es un ejemplar de pinus halepensis, árbol perennifolio (cambia sus hojas gradualmente y las mantiene verdes durante todo el año) de corteza resquebrajada y pardo-rojiza desprendiéndose en capas, hojas aciculares en grupos de dos, envueltas en la base por una vaina membranosa y con centradas en la parte final de las ramas. Es una especie que ofrece gran resistencia a la sequía y alcanza como media la talla de 20 metros. En este caso llama la atención porque casi duplica esta altura. Esto provoca que se haga visible desde largas distancias, la más frecuente que solemos ver es cuando nos dirigimos hacia el pueblo una vez pasado el cruce de Lahiguera y nos acercamos hacia la recta del Arroyo Salado.
     La singularidad que provocan su ubicación, tamaño y escasez de otro tipo de vegetación le confieren un gran valor, siendo declarado elemento singular paisajístico objeto de protección por el PGOU (Plan General de Ordenación Urbana).
      A continuación se publican varias imágenes del pino en diferentes vistas, desde más lejanas a más cercanas. En la última se puede apreciar el tamaño del mismo en comparación con los niños que lo rodean. En las más lejanas se puede apreciar junto al pino el punto geodésico del que ya hablamos hace algún tiempo.