Como cada 5 de agosto, la imagen de nuestro Patrón San Roque ha sido trasladada desde su ermita hasta el templo parroquial, una vez más con una gran afluencia de devotos arjonilleros.Devotos que an ocasiones anteriores finalizaban su presencia ante el patrón cuando éste entraba en la parroquia pero este año se ha prolongado ya que el regreso ha sido novedoso.
San Roque fue introducido en la iglesia portado a hombros por 90 costaleros y a continuación el cura párroco, el alcalde y el capataz de los costaleros lo llevaron hasta un pequeño altar situado delante de las escaleras centrales que dan acceso al presbiterio y se realizó un besapiés de la imagen. En primer lugar lo hicieron los sacerdotes, a continuación el alcalde y concejales asistentes, los cargos, le siguieron los costaleros y finalmente todos los fieles devotos que quisieron acercarse a su patrón para demostrarle su devoción besándole los pies. Durante los tres cuartos de hora que duró aproximadamente el besapiés, se calcula que lo hicieron unas 1.100 personas. La verdad es que el templo parroquial se encontraba totalmente repleto de arjonilleros que querían estar junto a San Roque.
A partir del domingo día 7 y hasta el 15 se celebrará la tradicional novena en honor de San Roque.






