Un año más, y van 23, los arjonilleros residentes en Cataluña han celebrado su particular romería en honor de la Virgen de la Cabeza.
Esta tradición se remonta a una primera celebración que tuvo lugar en 1987 y que provocó la formación de una cofradía en el año 1989. Desde 1990 cuentan con una imagen de la Virgen donada por el Padre Saturnino Gómez, entonces rector del Santuario.
La celebración de la romería comenzó en Castellbisbal y a partir de 1997 pasó a tener lugar en el lugar actual, el bosque de San
Feliuet (Sant Quirze del Vallés). Esta zona tiene similitudes con la celebración del Cerro del Cabezo ya que es una zona de bosque mediaterráneo con pinos, romero y tomillo.
La romería comienza el sábado con el traslado de la imagen desde su sede en la parroquia de San Isidro de Hospitalet. La imagen es llevada en vehículo hasta la parroquia del Sagrado Corazón de Sabadell desde donde es sacada en procesión por la tarde para recorrer las calles de esta ciudad catalana.

Al atardecer es llevada hasta San Feliuet donde se le realiza una ofrenda floral y a media noche se hace el rezo del Santo Rosario. El domingo por la mañana se oficia una misa de campaña en honor de la Virgen de la Cabeza.
Los arjonilleros comienzan a acudir al lugar de la romería desde el sábado por la mañana, pasando allí la noche la mayoría de ellos, mientras otros regresan a sus casas a descansar para volver a la mañana siguiente.
En estos días, que coinciden con la celebración de la romería en Sierra Morena, los arjonilleros además de acudir a rendir culto a la Virgen de la Cabeza aprovechan estos días para llevar a cabo una bonita convivencia.
A continuación os presento unas fotografías que me acaban de llegar vía correo electrónico por deferencia de nuestro paisano Juan Navarro a quién aprovecho para expresarle mi agradecimiento.
En una de las fotografías se puede apreciar la presencia bajo las andas de la Virgen de otro paisano nuestro, también Juan Blanco. Y en las últimas, el lugar que montan para reunirse a compartir unas horas de convivencia mientras dan cuenta de algunas viandas, algunas de ellas típicas de nuestro pueblo.

En la fotografía anterior podemos ver a nuestro paisano Miguel Cuesta Úbeda portando el gallardete realizado por él mismo acompañado de su mujer y bajo el diseño del incansable Pedro Montoro.



