En esta fecha tan entrañable de la Nochebuena quiero dirigirme a todos/as los/as arjonilleros/as para desearles unas Felices Pascuas.
En estos días se convierte en inevitable el recordar el modo en el que a lo largo de nuestra vida hemos venido celebrando esta fecha tan señalada para todos nosotros/as. Hoy me ha venido a la memoria el recorrido de los tambores por el pueblo en las noches previas a la Navidad. También la gran cantidad de jóvenes que se juntaban en el paseo para a pesar del frío pasar largos ratos de juego.
Y yéndonos un poco más atrás, nos podemos encontrar con una costumbre que sólo nuestros mayores pueden alcanzar a recordar y me refiero al “cañarrasca”, ese personaje que venía desde los cortijos para presentarse ante el Niño Jesús y recorrer el pueblo.
