Hace unos días, al realizar una visita en Lopera a mi buen amigo José Luis Pantoja Vallejo, Cronista Oficial de Lopera, en correspondencia a la misma y a su carácter siempre bondadoso conmigo, me regaló un ladrillo en el que figura una inscripción que nos data su origen arjonillero, concretamente de la empresa Medina y Hernández, que pudo haber sido fabricado en la 1ª mitad del pasado siglo XX y que hasta hace poco, formaba parte de un edificio loperano. Ladrillo que en próximas fechas voy a proceder a donarlo al Museo de Arte y Costumbres Populares para que así pueda ser apreciado por todos sus visitantes y les permitirá poder tener una referencia más de la tradición alfarera de nuestro pueblo.





























