El Boletín Oficial de la Provincia de Jaén en su edición del sábado 11 de noviembre de 1871 inserta una publicación de la Administración Económica de la Provincia de Jaén consistente en la relación de los compradores de bienes nacionales que han dejado de pagar los plazos correspondientes a sus compras, entre ellos dos vecinos de Arjonilla: Francisco Carmona Porcel, que había comprado dos olivares y una viña, Ana Hernández que había adquirido tres hazas de tierra, Cristóbal Gómez Lorite, un haza, y Ana Gómez, un olivar. Todas estas propiedades procedían del clero.
En el siglo XIX, el Estado puso a la venta en varias ocasiones los bienes que tenía procedentes de comunidades y corporaciones religiosas, beneficencia o que le habían sido adjudicados por cualquier motivo. A esos bienes se les denominaba bienes nacionales, que fueron adquiridos por las personas que tuvieron interés en ello.