En el siglo XIX se hizo frecuente la subrogación para evitar realizar el servicio militar. Consistía en la sustitución o redención para evitar el incorporarse al ejército a cambio de una cantidad de dinero. Estas cantidades eran muy importantes para la gran mayoría de familias de aquella época y les condicionaban gran parte de su vida pero recurrían a ello para evitar que un miembro de la familia pasase un largo período de servicio militar que llegó a durar hasta 8 años y que debido a las guerras de aquellos años, no les garantizaba la vuelta a casa.
En 1835 se decretó en España una quinta de 100.000 soldados lo que provocó una elevada cantidad de ciudadanos que para evitar su incorporación al servicio militar entregaron una cantidad de dinero o caballos. Ofrecemos aquí dos ejemplos de subrogación realizados por dos ciudadanos arjonilleros, Juan García García y Juan Antonio Cañones que entregaron 4.000 reales cada uno de ellos.
El Boletín Oficial de la Provincia de fechas 26 de diciembre de 1835 y 9 de enero de 1836 insertan sendos listados en los que aparecen los arjonilleros antes citados.

