Traemos al recuerdo el monumento al Trovador Macías que durante algunos años estuvo emplazado en la Plaza de la Encarnación y que fue destruido parece ser porque ocultaba la vista de la Plaza de la Encarnación cuando se contemplaba en la dirección oeste-este.

En el mismo se encontraba la figura de Macías que actualmente se encuentra en el patio del castillo en el que la historia-leyenda dicen que murió. Y también en su base se encontraba el epitafio que realizó nuestro ilustre poeta Antonio de Jaén: “Aquí se quedó sin vida Macias el Trovador. Vivió para un solo amor, murió de una sola herida y no tuvo ni una flor sobre su tumba dormida”.