A pesar de ser consciente de que las personas solemos tener tendencia a sobrevalorar las cosas cuando nos referimos a nuestro lugar de nacimiento, yo creo que sin caer en ello puede afirmar que Arjonilla es tierra de artistas. Son muchos los arjonilleros que sabemos gozan de cualidades artísticas. Pero hoy voy a presentaros uno nuevo, Bernabé Lara Gutiérrez, del que os recordaré que no hace mucho lo presentamos en esta crónica como gran aficionado al motociclismo.

Me comentaba recientemente Bernabé que además del arreglo y restauración de motos, en el pasado tiempo de pandemia por estar ocupado en algo volvió a tomar contacto con el barro. Y es que Bernabé, de joven fue tornero ceramista, profesión que dejó para pasar a su actual dedicación, la de albañil. Pero el contacto con el barro siempres le fue agradable y eso le hizo volver a trabajar con él. Y en esta ocasión se puso manos a la obra y comenzó realizando trabajos de modelado en arcilla, comenzando con la reproducción de nuestra querida torre parroquial a la que siguieron otros trabajos con los que iba obteniendo unos excelentes resultados como podréis ver en las siguientes imágenes de los mismos.

Como además de buen artista es una excelente persona, todos estos trabajos los regala a familiares y amigos y nos dice que los encargos superan ya sus posibilidades pero que seguirá con esta tarea que le ha resultado apasionante.

Torre parroquial

 

Portada Ermita San Roque

 

 

Castillo y palmera en 1967

 

 

 

Virgen de la Cabeza

Dedicada a sus buenos amigos José y Loli

Jesús Nazareno

 

Bernabé Lara, su abuelo paterno

 

David, su hijo