En anteriores publicaciones hemos estado viendo algunas obras pictóricas de Manuel Cuesta Hernández que nos confirmaban su afición por la pintura. También sobre él conocemos su gran pasión por la fotografía. En esta ocasión damos a conocer, o mejor, recordamos, su afición por el cine. Los que ya tenemos una cierta edad le recordamos cuando era el encargado de proyectar las películas en el Cine Glorieta. Para poder realizar este trabajo debidamente autorizado, tuvo Manuel que presentarse a un examen para demostrar sus conocimientos, que tuvo lugar en Sevilla el 22 de noviembre de 1966. Al aprobar el examen le fue expedido el carnet que le facultaba para actuar como OPERADOR DE CINEMATÓGRAFO.