Ayer recordábamos el fallecimiento de nuestro paisano el Capitán de la Guardia Civil, Manuel Rueda García.
Hoy vamos a recordar el comportamiento heróico que tuvo en la defensa del Santuario de Ntra. Sra. de la Cabeza en el asedio al que fue sometido.
El 21 de septiembre de 1936 se presenta en las avanzadillas del Santuario un grupo de militares del ejército republicano con Encarnación García, la madre del entonces Teniente Rueda, que había sido recogida en su casa de Arjonilla y llevada allí para conseguir de su hijo la rendición de los refugiados en el Santuario, con la amenaza de fusilar a su otro hijo si no se producía la rendición.
Encarnación García, portando una bandera blanca, se acercó hasta el punto donde hoy hay colocado un monolito en recuerdo de aquel hecho y se produjo esta conversación:
Teniente Rueda: “No me rendiré, mamá. No puedo rendirme. Me debo al honor militar”
Encarnación García: “Me dicen que os matarán a todos tras reducir a escombros los muros del Santuario”
Teniente Rueda: “Aquí permaneceré defendiendo hasta morir la ermita de la Virgen a la que tú me enseñaste a rezar y a querer”.

Monolito que recuerda el lugar del encuentro del Teniente Rueda con su madre en las proximidades de la plaza del Santuario, frente al cuartel de la Guardia Civil

Encarnación García, de las tres mujeres de negro, la del centro, portando una vara en su mano, en el Santuario de la Virgen de la Cabeza con un grupo de familiares.
