Después de unas fechas de parón sobre el tema, retomamos las publicaciones iniciadas fechas atrás sobre el Hospital de Santiago. Y lo hacemos con los primeros contactos entre el Ayuntamiento de Arjonilla y el Párroco, con el Instituto de Religiosas de San José de Gerona.

Con fecha 19 de marzo de 1943 el Alcalde y el Párroco dirigen sendos escritos a la Rvda. Madre Superiora de las Religiosas de San José, Elena Campmol, en respuesta a los anteriormente remitidos por ella. El primero de ellos en los términos siguientes:

“Estimada religiosa en Cristo:

            Hemos recibido su atenta carta de fecha 10 de los corrientes, prometiéndonos, Dios mediante, dignarse venir por este pueblo a finales de este mes o a primeros de abril, noticia que nos llena de gozo cristiano, por lo conveniente que es, conozca V.R. la Fundación y vea lo estupendamente que ha quedado el Hospital y comenzar iguales reformas en la casa destinada a Colegio. Para cuando Vd. venga, esperamos haber adquirido lo preciso para la instalación de la Comunidad a fin de que, previa su visita, nos envíe sus meritísimas Hijas para que se hagan cargo del mismo y dirijan la adaptación del Colegio.

            Nos permitimos indicarle que nos anuncie el tren y el día de su llegada, con el objeto de que no falte el servicio a la estación y evitar que suceda como la vez pasada.”

 

El contenido de la otra carta es el siguiente:

“Venerable sierva del Señor:

            Sumamente reconocidos a su delicadeza, contestamos conjuntamente las suyas de fecha 13 de los corrientes y procedemos a manifestar nuestros deseos a su Reverencia, ya que, según nos indica, no llegaron Vdes. hasta aquí, a pesar de encontrarse en esta estación de ferrocarril, por la falta de servicio que las hubiese trasladado, revés que lamentamos sobremanera y que no habría acaecido de tener conocimiento de vuestro viaje. Con lo conveniente que hubiese sido vuestro arribo hasta aquí, para que conocieran Vdes., el pueblo y mostrarles palmariamente cuanto le ofrecemos en la Fundación.

El Hospital de Santiago de esta villa data de antaño y se administra por un Patronato integrado por nosotros dados nuestros cargos. Se sostiene con las rentas de su capital fundacional, subvención del Ilustrísimo Ayuntamiento y donativos particulares. Pudiendo ser admitidos cuando más unos diez enfermos, de donde con un par de religiosas creemos que es suficiente para dedicarse a esto, y el resto de la comunidad, podría consagrarse a la enseñanza, obra meritísima, a fin de recristianizar los hogares con la formación religiosa de las futuras madres, y en donde hallaría gran campo de acción por haber sólo tres escuelas nacionales de niñas en una población de 6.500 habitantes.

            También, si su construcción lo permite y lo creyeran oportuno, sería provechoso establecieran la vela domiciliaria de enfermos. Le ofrecemos en reconocimiento a los valiosos servicios cuanto precise la comunidad para su instalación, 5.000 ptas. anuales por la asistencia al hospital y el montarles el colegio con libre disposición de los honorarios que devengan las alumnas. Para ello contamos con la donación de casa amplia y capaz contigua al Hospital.

            Después de la liberación, aún no se ha puesto en marcha el Hospital, pues las hordas rojas en su espíritu de devastación lo destrozaron y despojaron de todo; ya , gracias a Dios, hemos recuperado sus bienes y las obras de albañilería, carpintería y pintura tocan a su fin, dilatando su inauguración por esperar hacerlo con Religiosas, por ser una verdadera pena con lo bien que está quedando, entregarlo a manos seglares. Restan adquirir algunos útiles y enseres que no se han comprado, a fin de que sean del gusto y agrado de Vdes., conocedoras mejores de su conveniencia.

            En consecuencia, nuestra intervención, como verá, va terminando y sólo resta que vengan y se hagan cargo del Hospital, con objeto de que funcione lo más pronto posible e iniciemos la adaptación de la casa para Colegio. Que Dios nos ayude en la redentora obra de llevar almas a su deífico Corazón e inspire y mueva a su Reverencia para decidirse a hacer tanto bien en este pueblo. Quedamos de Vd. afmos. en Cristo.”

MARÍA GAY TOBAU, fundadora del Instituto de Religiosas de San José de Gerona