MARTES, 26 DE ENERO DE 2010

Nuestro paisano Carlos Jándula Llavero se encuentra en Haití desde el pasado jueves. Para que todos lo podáis identificar os diré que es el hijo menor del matrimonio formado por mis amigos Cristóbal Jándula y Nani Llavero.
Carlos, además de regentar la tienda de la que es propietario, CJ WeB SiTe, sita en la Avda. de Andalucía, 19, desde hace algún tiempo comenzó a trabajar en la empresa pública dependiente de la Junta de Andalucía GREA (Grupo de Rescate y Emergencias de Andalucía) con sede en la población jienense de Noalejo. Allí están ubicadas las instalaciones de esta empresa correspondientes a Andalucía Oriental. Cuenta con otra sede, con sede en Sevilla, que corresponde a Andalucía Occidental.
Allí ejerce sus funciones de puesto avanzado, siendo coordinador del mismo y sus funciones consisten en la coordinación de grupos de comunicaciones en casos de emergencias y rescates.
Desde Andalucía se ha desplazado un grupo de 11 sanitarios(médicos, enfermeros, etc.) hasta Haití para socorrer a los enfermos como consecuencia del trágico terremoto sufrido y para ello el GREA decidió enviar dos personas que le apoyaran en el apartado de comunicaciones, pidiéndose voluntarios para acudir a esta importante misión. Todos los miembros del GREA respondieron afirmativamente a esta llamada y la empresa decidió elegir para que acudieran a la misma a los coordinadores de ambas sedes andaluzas de esta empresa.
Así el pasado jueves día 21, Carlos, junto con su compañero acompañando a los sanitarios andaluces se desplazaron hasta Haití haciendo escala previa en Canadá. Desde su llegada instalaron su carpa donde residen mientras permanezcan allí. El equipo sanitario fue destinado al Hospital La Paz de Puerto Príncipe, haciéndose en esecaso innecesaria la instalación de comunicaciones con otros compañeros. Por ello, Carlos y su compañero se están dedicando a tareas de mantenimiento del hospital, fundamentalmente las instgalaciones de electricidad, de las que carecía este centro hospitalario a la llegada de ellos. Durante el día, dedican 12 horas seguidas a estas tareas, sin descanso alguno.
El próximo viernes saldrán de regreso a España, ya que los equipos que hasta allí se desplazan permanecen allí hasta un máximo de entre 7 a 10 días, debido a que su dedicación hace imposible que ese tiempo sea mayor y son relevados por otros compañeros.
Desde aquí le deseamos mucha suerte a Carlos en esta cometido tan soliario y que tenga un feliz viaje de regreso donde le espera su familia, amigos y todos sus paisanos que nos encontramos muy orgullosos de que haya acudido a realizar esta arriesgada labor humanitaria.