El pasado jueves 12 de octubre día en el que celebramos la Fiesta Nacional, la Embajada de España en Roma celebró esta festividad como es habitual con una recepción ofrecida por el embajador Miguel Ángel Fernández-Palacios Martínez en su residencia a unos 1.500 invitados aproximadamente, entre los que se encontraban algunas autoridades italianas y personas del mundo de la diplomacia y la cultura tanto italiana como española.
La celebración de este año ha contado con una novedad y ha sido el protagonismo dado a la Real Academia de España con motivo de celebrarse este año su 150 aniversario. La Real Academia de España en Roma es un centro de creación e innovación cultural clave en la formación de generaciones de artistas e intelectuales españoles y un referente para creadores e investigadores españoles e iberoamericanos. Recordaremos que en los años 50 nuestro paisano y gran artista, Matías Ruz, estuvo allí alojado durante algún tiempo becado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Este año, los invitados al acto tuvieron su entrada por la puerta de la Real Academia de España que está ubicada en la Plaza de San Pietro in Montorio. Y en su interior, dirigidos por una alfombra roja fueron visitando algunas instalaciones de la academia a la vez que presenciando algunos espectáculos musicales como el flamenco que estuvo a cargo de un trío de flamenco jazz, completado con el baile de Olga Rueda Varea (mi hija) teniendo como escenario el claustro central de la academia, a escasos metros del espectacular y bello templete de Bramante. Por cierto, Olga fue muy felicitada tanto por el embajador como por la directora de la academia.
Haciendo click sobre las tres imágenes siguientes podemos acceder al visionado de algunos instantes de su actuación.




Olga posando junto al trío de flamenco-jazz

Uno de los momentos de los ensayos previos a la actuación
Y continuando por la alfombra en el interior de la academia se llegaba directamente a la residencia del embajador donde tuvo lugar la recepción. Mientras tanto se podían ver otras actuaciones musicales de diferentes géneros.
En el interior de la residencia, bonitos momentos de convivencia y excelentes vistas de Roma, llamando la atención el hecho de encontrarse revestida con luces que representaban la bandera de España, la cercana Fontäna dell´Acqua Paola, la segunda fuente en importancia de Roma tras la famosa Fontana de Trevi. Conocida popularmente como Il Fontanone, lugar que recuerdo con gran cariño debido a que en numerosas ocasiones pasé ratos frente a ella admirándola cuando iba a llevar o a recoger a mi nieto Leo a su cole, el Liceo Español Cervantes.



Y en los días previos, antes de partir para Roma, ensayos con ambiente familiar, acompañada a la caja por Igor (su marido) y por Luca, el pequeño de la casa.
