Hoy, festividad de San Valentín, patrono de los enamorados, vamos a recordar la figura de nuestro Trovador Macías, más conocido popularmente como Macías “El Enamorado”.
A mediados del siglo XIV nació Santiago Macías en la parroquia de Carcacia, Concejo de Padrón. Hecho éste que no se puede demostrar con documento alguno pero conclusión a la que se llega con varios escritos que así lo acreditan. Aunque recordaremos que siempre que hacemos referencia a Macías, solemos hacerlo anteponiendo la palabra leyenda. Yo me inclino por su existencia y el hecho de que existan diferentes versiones sobre su vida, se debe a la gran fama que tuvo debido a que fue protagonista de muchas y diferentes historias escritas en distintos siglos como consecuencia de la gran fama alcanzada.
Macías, trovador gallego, tiene recogida parte de su obra en el famoso Cancionero de Baena. Debido a su fama de poeta, abandonó su Galicia natal para pasar al servicio de Enrique de Aragón, Marqués de Villena y Maestre de Calatrava que vino hasta Porcuna. Allí, Macías se enamoró de una alta dama de la corte del marqués, Doña Elvira. Macías tuvo que ausentarse durante algún tiempo pues fue llevado hasta Granada para luchar contra los moros. En su ausencia, el marqués ordenó que Elvira se casara con Hernán Pérez de Vadillo, Marqués de Porcuna. Al regresar de Granada, Macías se enteró de esta triste y amarga noticia de los esposorios de su amada con otro hombre, causándole un gran pesar. A pesar de ello, Macías seguía amando a Elvira y no dejaba de dar muestras de ello, por lo que fue advertido. Pero Macías no cejaba en mostrar su amor por Elvira y ello provocó que fuese desterrado al castillo de la vecina Arjonilla. Este destierro tampocó desanimó a Macías que continuó dando sus muestras de amor sobre Elvira, hecho éste que provocó que desde Porcuna se diese la orden de darle muerte. Existen discrepancias sobre si fue el mismo esposo de Elvira el que viniese a Arjonilla para atravesar al amante de su esposa con una lanza o bien mandaron a alguien que lo hiciera. Lo cierto es que Macías murió y fue enterrado en el castillo de Arjonilla.
En el manuscrito 1180 de la Biclioteca Nacional obra de Ximena Jurado “Antigüedades del Reino de Jaén”, se inserta una inscripción que el autor dice que se encontraba en el castillo de Arjonilla junto a la tumba del Trovador Macías en la que aparece la siguiente leyenda: “Aquí yace mazias el enamorado”

Arjonilla recuerda a este trovador morador de su castillo con varios hechos, uno de ellos la estatua de Antonio González Orea que en un principio estuvo ubicada en la Plaza de la Encarnación y actualmente en el castillo.


Y volveremos a recordar que esta historia de amor está relacionada con la realeza española desde el momento en el que la actual Reina consorte (Leticia) , en su pedida de mano, regaló a Felipe VI (entonces Príncipe Felipe) una edición antigua de la novela de Mariano José de Larra, El doncel de don Enrique el Doliente , en la que se cuenta la historia de amor de Macías y Elvira y en la que el trovador aparece como paradigma del amante fiel hasta la muerte.

De Macías se han dicho muchas cosas y se le han puesto muchos apelativos relativos a sus manifestaciones de amor, entre ellas, representante de los amantes castellanos, patrón de amadores y peregrino del amor. Por tanto, total merecedor a ser recordado en el día de hoy.